Lecciones de una primera experiencia de democracia participativa

29-oct-2015

Carlos Camargo (PNUD), Antonio Costas y Katia Uriona (TSE), Vladimir Ameller y Fernando Mayorga. Foto Jacques Duhaime.

El 20 de septiembre, el país organizó diez referendos para aprobar, o rechazar, proyectos departamentales, municipales o indígenas de estatutos autonómicos. “Es la primera experiencia de realización de referendo como una institución de democracia participativa y directa incorporada formalmente en la CPE en 2009”, subraya el politólogo Fernando Mayorga.

A la iniciativa del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y del Tribunal Supremo Electoral (TSE), unos analistas de todo el país se reunieron para sacar algunas lecciones de este ejercicio novedoso.

Fernando Mayorga empieza por contar como acabo la película: “La opción por el no venció en los cinco casos departamentales, en una carta orgánica (municipal) y un estatuto indígena. La asistencia a las urnas fue de 83,62%, un porcentaje que ratifica las cifras habituales de participación electoral desde hace una década y demuestra la fortaleza de la adscripción ciudadana a los rituales de la democracia”.

Sin embargo, Mayorga considera que “fue una oportunidad desaprovechada para propiciar una deliberación democrática”, por causa de unas reglas del juego que “provocaron una suerte de incertidumbre normativa que se tradujo en una indefinición de las fronteras entre opinión y campaña, entre socialización y propaganda, entre regulación y libertad de expresión. En estas condiciones, el debate fue irrelevante y la deliberación democrática no formó parte de las estrategias discursivas de los actores políticos”.

El cochabambino José de la Fuente Jeria dice que el contexto de realización de los diez referendos no era el más adecuado. La gente estaba cansada de votar, puesto que hubo una elección general en octubre y otra, subnacional, en marzo. “Tres consultas electorales en un año fue demasiado para el ánimo ciudadano”, analiza José de la Fuente, quien añade que “el ambiente estaba enrarecido porque las elecciones subnacionales no dejaron un buen balance de la administración electoral”.

También dice José de la Fuente que “no se trataba de una consulta electoral con candidatos en pugna que alienten la participación y la toma de posición, por lo cual debió contarse con estrategias comunicacionales especialmente intensas, lo que no ocurrió. También debe recordarse que la percepción y el conocimiento ciudadano del tema en cuestión –los proyectos de estatutos– eran vagos sino nulos”.

Para el paceño Vladimir Ameller, no es tanto la democracia, sino el mismo concepto de autonomía él que se aplazó, en septiembre: “La autonomía no puede reducirse a la aceptación o rechazo a un proyecto de estatuto, la genuina autonomía será cuando esta forma de organización estatal sea beneficiosa y genere valor público para la vida de la gente”.

Una advertencia que, en el criterio de Ameller, vale también para otro debate pendiente de política pública: “La respuesta obtenida en el referéndum es también una alerta para la realización de un futuro pacto fiscal, que si persiste en plantearlo como en un ejercicio controlado y planificado solo para definir el reparto del excedente hidrocarburifero u obtener mayores fuentes de financiamiento para el gasto público, y sin un “corazón” que convoque a un diálogo franco a los verdaderos actores de las autonomías, con el debido intercambio que enriquezca los contenidos y permita acuerdos de largo plazo; (…) puede ser tan frustrante como lo fueron los resultados del referéndum en La Paz”.

El abogado orureño Miguel Angel Foronda Calle indica que la falta de recursos afectados a este ejercicio de democracia participativa colocó a sus actores en una relación de “mendicidad”. También lamenta el papel “apático” de los medios de comunicación, que no generaron “espacios de confrontación de ideas”. Como consecuencia, “en muchos casos la ciudadanía desconocía el contenido del documento e incluso su utilidad, lo cual nos lleva a replantear la idea de la necesidad de generar una pedagogía autonómica, es decir mostrar los beneficios de este modelo de organización territorial”.

Finalmente, el historiador potosino Vladimir Cruz Llanos plantea que “el referendo aprobatorio y su realización deben comprenderse desde espacio público como un espacio de construcción de ciudadanía y encuentro social, que está anclada a la reflexión política acerca de lo público-privado; accesibilidad, transparencia y libertad”.

“Sin duda, la deliberación es una tarea pendiente en el ejercicio de la democracia directa y participativa y, por ende, de la democracia intercultural”, concluye el politólogo Fernando Mayorga.

Acceder a las alocuciones:

PNUD En el mundo

Estás en PNUD Bolivia 
Ir a PNUD Global

A

Afganistán Albania Algeria Angola Arabia Saudita Argentina Armenia Azerbaiyán

B

Bahrein Bangladesh Barbados Belarús Belice Benin Bhután Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Brasil Burkina Faso Burundi

C

Cabo Verde Camboya Camerún Chad Chile China Chipre Colombia Comoras Congo (República del) Congo (República Democrática del) Corea (República Popular Democrática de) Costa Rica Côte d'Ivoire Croacia Cuba

D

Djibouti

E

Ecuador Egipto El Salvador Emiratos Arabes Unidos Eritrea Etiopía

F

Filipinas

G

Gabón Gambia Georgia Ghana Guatemala Guinea Guinea Bissau Guinea Ecuatorial Guyana

H

Haití Honduras

I

India Indonesia Irán Iraq

J

Jamaica Jordania

K

Kazajstán Kenya Kirguistán Kosovo (según Res 1244 del Consejo de Seguridad ONU) Kuwait

L

Lao RDP Lesotho Líbano Liberia Libia

M

Macedonia (ex República Yugoslava de) Madagascar Malasia Malawi Maldivas Malí Marruecos Mauricio y Seychelles Mauritania México Moldova Mongolia Montenegro Mozambique Myanmar

N

Namibia Nepal Nicaragua Níger Nigeria

O

Oficina del Pacífico

P

Pakistán Panamá Papua Nueva Guinea Paraguay Perú Programa de Asistencia al Pueblo Palestino

R

República Centroafricana República Dominicana Rusia Federación de Rwanda

S

Samoa Santo Tomé y Príncipe Senegal Serbia Sierra Leona Siria Somalia Sri Lanka Sudáfrica Sudán Sudán del Sur Suriname Swazilandia

T

Tailandia Tanzania Tayikistán Timor-Leste Togo Trinidad y Tabago Túnez Turkmenistán Turquía

U

Ucrania Uganda Uruguay Uzbekistán

V

Venezuela Viet Nam

Y

Yemen

Z

Zambia Zimbabwe