"Si las demás pueden, nosotras también"

30-jun-2016

“Si no nos movemos para aprender y prosperar, seguiremos en las casas sin poder demostrar la valía que tenemos las mujeres”. Así de decidida y contundente se mostraba Saida Andrade, Presidenta de la Asociación Productiva de Repostería, Gastronomía y Ramas Afines Entre Ríos (APREGRAER) en Sacaba,  mientras se afanaba en ocupar cada uno de los espacios libres de la mesa de abundantes dulces, tortas y demás platos típicos del lugar elaborados por su propia Asociación. Pocos minutos después, la Organización de Mujeres reposteras de Villa Obrajes hacían su entrada por la puerta del centro de producción con otro arsenal de tortas, gelatinas y masitas que harían intimidar a los paladares más golosos del país.

Y es que tras la presentación del pasado viernes de los 27 proyectos productivos seleccionados para financiamiento del programa Desarrollo de Capacidades Locales en el Desarrollo Productivo del área metropolitana de Cochabamba, Iniciativa Saemaul Undong, celebrado en la Gobernación de Cochabamba, la Representante Residente Adjunta de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Mireia Villar; el Director Nacional de la Cooperación Coreana (KOIKA), Hyunjun Rho; junto con una misión del Centro Regional de Panamá del Programa de Naciones Unidas representado por Carla Zacapa; además de otros técnicos del PNUD, se trasladaron hasta el municipio  de Sacaba para llevar a cabo una visita de campo donde conocieron, de la mano de los propios productores, las experiencias locales y avances vividos desde que el proyecto comenzase a dar sus primeros pasos en septiembre de 2015.

Allí se dieron cita con la Asociación de Mujeres Reposteras de Entre Ríos y Villa Obrajes, quienes hablaron de su cambio de mentalidad y actitud como consecuencia del proceso que se ha venido desarrollando, y de lo mucho que les ayudó el encuentro y cambio de experiencias con los productores de Ecuador para “abrir los ojos” y decidirse a dar el paso. “Yo siempre pensé que al no ser bachiller no podría llevar esta asociación, pero cuando vi todo lo que hacían otras mujeres organizadas como nosotras en Ecuador, me dije, si los demás pueden, nosotras también” relataba Andrade. Tras la demostración de conocimientos gastronómicos y reposteros adquiridos a lo largo de las capacitaciones, la delegación del PNUD y KOIKA, se desplazó a la cancha de fútbol de Entre Ríos, donde visitaron los entrenamientos de los niños de Inter Campus, la nueva escuela deportiva para la inclusión social que forma parte del mismo proyecto de Desarrollo de Capacidades en Desarrollo Productivo. Ésta busca promover los valores del deporte y su vertiente pedagógica entre más de 100 niños de edades comprendidas entre los 6 y 13 años. Para ello, emplean el juego como una herramienta que ayude a mejorar la calidad de vida y el entorno en el que viven los jóvenes, actuando así sobre la prevención de la violencia, gracias al fomento del liderazgo, la actoría social entre los adolescentes y, sobre todo, la igualdad de género.

El progreso del proyecto Desarrollo de Capacidades Locales en el Desarrollo Productivo en el área metropolitana de Cochabamba, Iniciativa Saemaul Undong, que promueve el desarrollo humano local integrado y sostenible para reducir la pobreza de la región, ha sido posible gracias a la articulación y coordinación de las propias asociaciones productoras y los diferentes niveles de Gobierno, la cual se ha visto reflejada en la participación del Viceministerio de Comercio Interno y Exportaciones, el Gobierno Autónomo Departamental de Cochabamba, los Gobiernos Municipales de Sacaba y Tiquipaya, además de la importante colaboración de la Cooperación Coreana (KOIKA).

Con la adjudicación y presentación de estos 27 proyectos, un total de 1295 familias productoras de los Municipios de Sacaba y Tiquipaya se han visto beneficiadas con una inversión productiva de Bs. 2.806.014.84 y Bs. 2.719.906,03, respectivamente. Entre los antecedentes de tan importante resultado se encuentra la interacción de la metodología Saemaul Undong- ART, la que ha ayudado al empoderamiento y participación de los productores y productoras de las asociaciones, cuyo interés por participar y aportar recursos para mejorar, no solo sus asociaciones sino su entorno territorial, ha sido más que notable. El compromiso de recursos en especie para garantizar su participación activa en la implementación de los proyectos, además del compromiso individual para fortalecer el colectivo, ha permitido que se generen nuevas capacidades institucionales y, lo más importante, el desarrollo de la institucionalidad para su futura sostenibilidad.